Al elegir la carrera ellos prioridad ganar plata y ellas la vocación

Diario Clarín.

Jueves, 6 de Octubre de 2016.

 

Cecilia M. Crouzel (especialista en Orientación Vocacional y autora Noveduc) fue convocada por Clarin.com para opinar sobre una investigación de la UBA con estudiantes del último año del secundario. El 63% de los varones decide por factores económicos contra el 37% de las mujeres. El diálogo con la familia sigue teniendo peso.

La encuesta de la UBA refleja lo que muchas veces les ocurre a los jóvenes porque, en el caso de los varones, en su subconsciente todavía se encuentra el mandato cultural de ser independientes y, en el futuro, el sostén de su propia familia. Por eso suelen tener en especial consideración ocupaciones que les aseguren autonomía financiera. Distinto es el caso de las mujeres que, en general, en nuestra cultura, no están tan preocupadas por estos temas ni sienten una presión social tan marcada. Además, por naturaleza, son más emocionales y se conectan mejor con lo que realmente les gusta o apasiona.

Sin embargo, tanto las chicas como los varones deberían tomar en cuenta ambos aspectos al momento de elegir su futuro profesional. Porque cuando se considera el éxito financiero como el objetivo más importante en la vida, se tiene menos probabilidades de aprovechar el potencial personal y la persona es más propensa a sufrir ansiedad y depresión. Además, si se focaliza exclusivamente en el dinero seguramente se privará de disfrutar su trabajo, que es la mejor garantía de éxito futuro.

Por el contrario, si una persona busca una profesión u ocupación que la motive internamente, que esté alineada con sus intereses, habilidades y estilo personal, en donde pueda expresar su ser, tendrá más posibilidades de ser reconocida por su dedicación y pasión, y de recibir una mejor remuneración por la labor bien realizada. Aunque la elección debe considerar también si el camino elegido cuenta con las alternativas laborales adecuadas para alcanzar el estándar o estilo de vida deseado, ya que la falta de toma de conciencia de este aspecto puede llevar a la desilusión, decepción o frustración.

 

Actualmente se puede observar un proceso de cambio que lleva a que las mujeres valoren cada vez más su autonomía y los varones se conecten mejor con lo que realmente les gusta. Un camino de integración entre ambos aspectos. Es tarea de los padres y educadores favorecer la reflexión acerca de ambos aspectos, recalcando que todo es más fácil cuando nos dedicamos a algo que nos interesa.

Otro aspecto también de gran importancia a tener en cuenta a la hora de elegir qué estudiar es que la carrera es una herramienta que no nos define como personas, es una preparación que nos va a permitir recorrer diferentes caminos dentro del área laboral elegida. Debemos tener presente que también podemos desplegar nuestra vocación poniendo en juego diferentes aspectos propios en los hobbies y actividades complementarias.


Periodista: Alfredo Dillon.

Los adolescentes hoy ante la elección vocacional.

Revista Almenara.

Año 2007.

 

Nuestros hijos adolescentes continúan con la misma necesidad e inquietud, que teníamos nosotros a su edad, de indagar acerca de su propia identidad. También ellos se preguntan quiénes son y cuál es la dirección que le quieren dar a sus vidas. Como padres nos gustaría compartir con ellos el recuerdo de nuestras propias vivencias, pero nos sentimos desconcertados frente a las diferencias de la adolescencia de nuestros hijos con respecto a la nuestra. Para comprender dichos cambios tenemos que focalizar nuestra atención en la evolución en la comunicación, la tecnología y la informática, que influyen en las subjetividades de nuestros hijos por el solo hecho de vivir en este contexto de la cultura post moderna.

 

La evolución y progreso que generan las nuevas tecnologías en nuestra sociedad se ve a simple vista. En nuestra adolescencia, no solo no teníamos computadora, sino que para elegir cual de los cuatro canales queríamos ver, nos teníamos que levantar e ir hasta el televisor.

 
 

 Hoy muchos adolescentes se pasan horas frente a la televisión y la computadora, haciendo  zappping y saltando de un programa a otro. Asimismo, se pasan el día enviando una infinidad de mensajitos con el celular. A ello se le agregan los jueguitos  y el internet, en donde abren mil ventanas a la vez y rebotan de un link a otro. También  chatean y tienen diez conversaciones superficiales al mismo tiempo. Toda esta forma de interacción discontinua, fragmentada, anónima e individualista, provoca una serie de consecuencias en los chicos. Las que se pueden observar a simple vista son, problemas de concentración, atención dividida (en donde se tiende a cambiar de un estímulo a otro en lugar de profundizar en un tema), poca paciencia para soportar el proceso necesario para lograr los resultados esperados y nuevas formas de relación con uno mismo y con los demás.

 

Otra diferencia con respecto a nuestra juventud es el hiperestímulo, la gran cantidad de espectáculos, programas y actividades que tienen los chicos hoy. Esto genera el culto a la velocidad, es decir, el poco tiempo para la reflexión interior, la perdida de interioridad (en general hay pérdida de contemplación admirativa), la falta de espacios para el encuentro profundo con uno mismo y con los demás. Vínculos a partir de los cuales el individuo se enriquece y crece personalmente.

 

Además, este ritmo apresurado y hacia lo externo, no solo  confunde, sino que genera la necesidad de estímulos cada vez mayores, sumado a que, ante la falta de los mismos, surge aburrimiento y apatía. De hecho, muchos docentes destacan la dificultad de motivar a los alumnos hoy, con el pizarrón y la tiza que caracterizaba nuestros días.   

 

La comunicación padres/hijos también fue evolucionando. Como aspectos positivos se pueden observar aumento de la capacidad lúdica, mayor expresión de pensamientos y sentimientos, más cercanía afectiva y mayor flexibilidad. Como aspecto negativo, se destaca la tendencia a la relación simétrica adulto/hijo.

 

Los últimos estudios acerca de esta temática demuestran estadísticamente que un alto porcentaje (85%) esta creciendo en una familia con un modelo de relación entre padre-hijo SIMETRICA: Amigos en un plano de igualdad.

 

Este modelo de crianza, ha producido consecuencias que afectan profundamente el proceso madurativo y de salida al mundo exterior de los jóvenes. Se desarrollan en los hijos dificultades para ubicarse, para aceptar las diferencias, para reconocer que necesitan seguir aprendiendo, para no sentirse omnipotentes y para conocer los límites.

 

Otro de los aspectos a destacar que marca la diferencia entre la época de nuestra adolescencia y la de nuestros hijos es que en la cultura postmoderna valores como el deber, las utopías, la austeridad, el ahorro, la sabiduría, la estabilidad, la homogeneidad, la singularidad, el esfuerzo y la profundidad han quedado postergados por el hedonismo, el escepticismo, el relativismo, el consumismo, la información, la fragmentación, la heterogeneidad, la multiplicidad, lo repentino y lo superficial.

 

Estos son alguno de los estímulos sociales que impactan sobre las vivencias y sentimientos de identidad de nuestros hijos, produciendo cambios en el concepto del yo, en la manera de comprender quienes son y en la interrogación acerca de para que están en el mundo (Identidad/Misión)

En el mundo hoy, los adolescentes tienden a ser más parecidos a su generación que a su familia. Por ello, la influencia del ambiente hace que familias que se esfuerzan por morigerar esas características de la sociedad post moderna, igual deban enfrentar esos desafíos en su propia casa.

Se observa entonces que a muchos jóvenes se les hace difícil la discriminación entre su “sí mismo” y la cantidad de mensajes culturales contradictorios que invaden al yo.

 

Por ello, en el momento de la elección de una carrera, el poco espacio para la reflexión profunda y personal, fundamental para que los jóvenes se pregunten quienes son y cual es el rumbo que le quieren dar a su vida,  genera en muchos adolescentes sentimientos de confusión e inestabilidad.  A esto hay que agregarle la confusión que produce la gran cantidad de carreras y universidades que presenta el mercado educativo hoy.

 

LA ELECCIÓN VOCACIONAL: ¿CÓMO ELEGIR  HOY UNA CARRERA?

 

Este cambio de Paradigma no debe inmovilizarnos. Nos encontramos frente a un desafío que nos lleva a replantearnos nuestra forma de actuar como padres y adultos y con optimismo, confianza y esperanza buscar nuevas estrategias para comunicarnos con los adolescentes hoy y acompañarlos en este momento tan importante de búsqueda personal y de decisión vocacional.

 

En este sentido es fundamental como padres, saber escucharlos y rescatar la mayor expresión de pensamientos,  sentimientos y afectos que caracteriza a los adolescentes hoy.

 

También hay que tomar conciencia que el joven necesita darse cuenta que tiene tutores adultos en los cuales puede apoyarse afectivamente. Padres presentes, que dan ternura, y que con firmeza señalan limites, convencidos que los mismos son necesarios para el desarrollo y reafirmación de la identidad de los hijos, el desarrollo de la tolerancia a la frustración y la ejercitación de la voluntad (fundamental para la salida al mundo laboral).

 

Como padres, es importante encontrar momentos para dialogar con nuestros hijos, con buen feed back en la comunicación, con auténtico interés en acompañarlos en el proceso de saber quienes son, dentro de una Relación ASIMETRICA: Brindándole sustento interno, con  gran contención, apoyo afectivo, límites claros y sin miedo a la confrontación.

 

En este proceso es necesario promover en ellos, el protagonismo en la construcción  de su proyecto de vida, estudio y trabajo, haciendo hincapié en la importancia de que la decisión vocacional  es un proceso personal que debe buscar respuestas en el interior de uno mismo. En oposición a  la experiencia diaria en donde pareciera ser que “todo tiene que ser rápido y ya”, esta elección no puede basarse en una actitud superficial, mecánica, rápida y guiada por patrones externos como la moda o lo que hacen los demás.

 

Este es un proceso que  implica  silencio y tiempo para conocerse y redescubrirse, dedicación para buscar las diferentes alternativas del mercado laboral y esfuerzo y compromiso para lograr las metas que  se propongan. Cabe destacar que el esfuerzo, ya no puede ser encarado, como en nuestra adolescencia, es decir como un “deber ser” por sí mismo. Tiene que ser abordado desde un sentido,  una meta y  un objetivo que surja desde el interior de la persona.

 

 Es por eso importante que los jóvenes desarrollen un sentimiento profundo de dirección interna, que se planteen su vocación, su proyecto de vida y su misión personal, para que como meta, guíe su caminar. Para que su caminar por el mundo sea como el de un Peregrino, que sabe hacia donde va y no como un vagabundo que se pierde en la cantidad de estímulos que le ofrece la cultura de hoy. 

 

Es fundamental trabajar con los adolescentes la conciencia del “llamado del alma”, que está relacionado con el desarrollo pleno de la persona y con el  aporte que cada uno esta llamado a brindar a la sociedad en la que uno elige vivir. Así es importante favorecer la reflexión interior, ya que es un momento  clave en que junto con la elección de una carrera se arma un proyecto de vida y se define el lugar en el  mundo que cada uno quiere ocupar. Este proceso requiere tiempo, silencio y reflexión interior.

 

Para elegir el futuro profesional, una guía de carreras no alcanza. Tampoco solamente tomar un test determinado. El camino necesario es una búsqueda interior, recorriendo la historia personal, los intereses, las aptitudes, los valores y las posibilidades, que deben contrastarse luego con la oferta educativa y el horizonte laboral en donde se vive.

 

Es el camino del auto conocimiento fundamental para que a partir de quienes son puedan descubrir que hacer, siempre teniendo en cuenta que la vida es cambio y movimiento constante, lo cual  implica replantearse periódicamente, quienes son y hacia donde se dirigen.

 

Este es un momento importantísimo para nuestros hijos, una época  para redescubrir  sus anhelos y deseos del alma, para comenzar a plantearse el  sentido que le quieren dar a su existencia; reconociendo sus raíces y a partir de allí descubriendo, su potencial de vuelo.

 

 

SUGERENCIAS PARA ACOMPAÑAR A NUESTROS HIJOS HOY       

 

Si bien no hay recetas para las relaciones interpersonales, ya que todos somos diferentes y cada relación y situación tiene su particularidad, puedo sugerir algunos lineamientos basados es el enfoque centrado en la persona:

 

  • Estar presentes con nuestros hijos. Mirarlos a los ojos.

  • Dedicarles tiempo. Fomentar el dialogo y la escucha activa, generando espacios para que expresen sus proyectos, intereses, sentimientos, necesidades y miedos.

  • Fomentar la reflexión interior.

  • Respetar y promover el PROTAGONISMO en los chicos.

  • Reflejarles a los jóvenes sus cualidades personales y si es posible hacer un recorrido de los hitos fundamentales de su historia de vida (¿A que solían jugar? ¿Qué les gustaba hacer en su tiempo libre? ¿Cómo evolucionaron sus intereses y habilidades a lo largo de su vida? )

  • Tener en cuenta que la función de los padres es acompañar a sus hijos en el proceso de elección de su carrera. Es positivo reflejar y dar el punto de vista propio, pero la decisión debe ser libre y personal del joven.

  • Explicar a los jóvenes que el desarrollo de la vocación, es más que una carrera o que una profesión, que es el despliegue de ese ser único y excepcional que cada uno está llamado a ser. La carrera o profesión adecuadas son medios o herramientas que le posibilitarán su despliegue personal. Además, es necesario que sepa que va a tener la posibilidad desarrollar su vocación en todos los aspectos de su vida, desplegando sus talentos, disfrutando del proceso de crecimiento personal y dejando su huella original en todo lo que haga.

  • No presionarlos, una cosa es acompañar y otra, estarles encima tratando de controlarlos.

  • Diferenciar sus deseos de los que desean sus hijos. Según Adriana Gullco, de APORA, “”

 

“Solo hay dos legados duraderos que podemos esperar dejar a nuestros hijos:

uno, las raíces, y el otro, las alas” H. Carter

 

Lic. Cecilia M. Crouzel

ceciliaporvocacion@outlook.com

 

The Career Discovery Project: Helping Students Make Career Decisions with Focusing.

The Focusing Connection Publication, Vol. XXV, No. 2.

Berkeley, EEUU.

Año 2008.

 

by Cecilia Montesano Rebón de Crouzel

 

Many professionals do not really like their jobs. Lots of them spend most of their lifetime working on what is not exciting or satisfying to them. It is amazing the number of people who are disappointed or mismatched with their jobs. I created the Career Discovery Project to analyze how to help people find the ideal job, to find their mission in life and discover how Focusing may help with this. This is important because because the right career or job enhances the whole self: Spirit, emotions, mind and body.

Why are there so many people working on something that doesn’t suit them? What is the reason for taking the wrong decision? Why are there plenty of wrong choices? 

 

When students finish school they usually take the best-looking career or job that turns up. Many times they make such a decision because their parents wish them to do so, or a friend does the same, or it is a traditional or fashionable career at the moment, or the salary is good. They concentrate on becoming like other people and miss the opportunity to explore and express their uniqueness. One part of them wants them to express themselves but another part longs for love and acceptance and will sacrifice self-expression in order to get it. Not accepting and expressing themselves, they suppress their inner potential Consequently, they live with a sense of inner frustration and failure because they have buried their potential for success. 

 

So, many times youngsters get into these careers or jobs in an attempt to feel loved and to please others or as a strategy designed to get their approval, without considering who they really are. They follow external patterns and they forget to focus on themselves.

 

Maybe they try to make a reasonable decision, guided only by their minds, usually taking into consideration their personality and the professional options (generally making a list comparing the advantages and disadvantages of a career and/or job best choices). 

 

The logical path is right but they also need to listen to their heart and their body, to check that they feel comfortable and confident with the choice. Besides, it is essential to take off the veils, masks or pretexts that do not allow them to see who they really are, thus enabling them to see their life through their own eyes. 

 

Students must learn that to find out what they really want to do they need to listen to themselves and follow their own wisdom. Students who take this perspective develop a deeper self-knowledge, thereby enhancing their self-acceptance and self-esteem as well.

 

 

The Program

 

Big decisions require that we involve the whole self: mind, heart and body. Focusing is a process that helps students to make an overall and right decision, allowing them to include reasoning and feelings. We need to begin the process by making a plan to analyze who the students really are, what motivates them and matters to them, what their perceptions are about their own future and what skills and values they have. In addition, students need to learn to trust their own feelings, instincts and body signals and see themselves as the source of power and wisdom in their life. Such a plan will allow them to determine their career goals and to realize their projects in life, becoming aware of their inner self-image and getting rid of their masks.

 

In the rest of this article I will describe the steps that I ask students to go through to use Focusing in career planning, and I will give some examples.

 

 

Step 1: Mind wise

 

I tell students that a few lucky people discover the most suitable career early in life, but most of us are caught in a kind of psychological wrestling match. I say, “You may be torn between what you think you can do, what you and others feel you ought to do, and what you think you want to do.” This makes sense to them. Then I say: “It is important to focus on who you are and the rest will fall into place.”

“The first step is to learn about yourself. To suit yourself, you must know yourself. The secret of succeeding in a suitable career lies in doing what you enjoy most. To be aware of who you are, you must look into yourself:

• Remember the main events of your personal story,

• Identify your main interests,

• Analyze your skills, abilities and personal strengths,

• Be clear about your values considering what is really important for you, 

• Acknowledge your most suitable living and working environment.

 

 

 Step 2: Heart wise and body wise

 

At this stage the idea is for the students to become conscious of their heart and body, knowing that their body has the knowledge and their heart knows what they really need and what is good for them and what makes them happy. I tell them: “Finding buried emotions is absolutely essential to growth because if you suppress and bury your feelings, you will lose contact with who you are and what you really want.”

 

“Repressing your feelings is a safety mechanism you have developed over the years. Unable to cope with and express the truth about your emotions or your body signs, you have learned to hide those feelings and parts of yourself, hoping that they will just go away. Through years of rejecting and suppressing those aspects of yourself, you acquire the unhealthy habit of automatically repressing any ‘unsafe, unacceptable or confusing’ emotions. You learn only to express those feelings, thoughts and aspects of yourself that will not threaten your life or others thereby insuring safety and acceptance. You become a stranger to your own feelings and body signals.”

 

I remind them, “It is also important to know that most of the time, most of your emotions lie hidden deep inside of you, so that it is difficult to convey the complete truth about yourself because the emotions remain a mystery even to you.”

 

  I introduce Focusing by saying, “Focusing is a straight access to your feelings and body knowledge. It is a body-centered process that can help you to clarify every life issue you face. Focusing is a process of awareness which lead you to a deeper place than just thought or feelings. Focusing occurs exactly at the interface of body-mind. It consists of specific steps which allow you to get in contact with your body sense of how you feel in a particular life situation. In the beginning the body sense is unclear, but if you pay attention to it, words or images can arise and you will experience a felt shift in your body. You can experience a deeper knowledge of yourself and a solution will turn up. Focusing is something you can learn to do by yourself; when you have mastered it, you will be empowered to be in charge of your life, living in the present, with a clearer sense of who you are and what you need.”

 

 

Getting ready for Focusing

 

Next I invite them into a Focusing process: When you have found two or three options (like me, when I had to decide between becoming a therapist or an educational counselor), get ready for the process of Focusing. Take your time to relax. Sit down, close your eyes and pay attention to your body. Breathe in and out deeply and gently, becoming conscious of your body, be quiet and let yourself be. 

 

Pay attention to your body, concentrating mostly on your stomach or chest. 

 

Picture yourself walking along a corridor, at the end of which there are two doors. Then, imagine that you open one of those doors and you see yourself carrying out one of the jobs that you have chosen, for example being a therapist. While you see yourself as a therapist answer the following question: "How do I feel this in my body?” Stay with the center of your body, paying attention to that special place where you usually feel things. Let the answer flow slowly from this feeling. If there are any concerns, do not get stuck in them, keep detached and tell yourself: “Fine, they are there. I can feel them.”

Then ask yourself: What is the quality of this not so clear felt sense? Let a word, a phrase or an image come up from the “felt sense” itself. It might be a quality-word, like tight, sticky, scary, stuck, free, heavy, comfortable, exciting or a phrase or an image. Keep the quality of the “felt sense” until something matches just right and fits with your own experience.

 

Go back and forth between the “felt sense” and the matching word, phrase or image. Check if they suit each other, if there is a body sign showing you that they fit. 

 

Let the “felt sense” change and if it does, return your attention to your body and ask about another word or picture, until they feel just right in capturing the quality of the new “felt sense.”

Accept whatever turns up and welcome the feeling. 

 

My personal experience:

When I had to decide about being an educational counselor or a therapist, I visualized the first option and I had a “felt sense” similar to “butterflies in my tummy.” Then I realized that “exciting” was a matching word. I stayed with the feeling and accepted what was there.

Next I put aside that option and I imagined myself living the other choice, being a therapist. I pictured myself developing that role and I focused on what appeared in the center of my body when I asked: “How do I feel this in my body?” I continued the process as I had done with the first option, always taking whatever came. I realized that the word fitting with my felt sense was “gloomy.”

After exploring my feelings and listening to my body wisdom, I was able to talk about them in a more centered and relaxed manner and I realized that, for me, in that moment of my life, to become an educational counselor was the right option. 

With the Focusing process I became aware of what I really felt and what I really wanted. I decided with confidence to become an educational counselor. I finally trusted in my body signs, my spirit and my heart and I felt energy, power and joy within me.

 

Step 3: Considering all educational options

 

I tell the students that it is important to analyze the possibilities that educational institutions offer. It will also help if they speak to people that are studying or are working in the profession to which they are drawn. 

“Explore the external options:

• Review written materials about colleges and universities where you could study the chosen career. 

• Surf the web to find out about places where you could study.

• Talk with people that work in jobs related to your interests.

“In general, you would like to make decisions that honor your own needs and outer reality at the same time. In this balancing act, Focusing can be an important aid. Therefore, check what you think and feel before meeting the professionals and check what signals are experienced in your body.”

 

 

Step 4: Projecting towards the future

 

Next I say to the students: “It is crucial to imagine your future. Remember that all the answers are inside yourself. This experience can help you to recognize that you are a gifted person and every aspect of you has a virtue. You may discover and join different aspects of yourself, perhaps a part of you that likes and enjoys this new role and another part of you that dislikes it or is afraid of it. 

 

“Being familiar with different parts of yourself can lead you to acknowledge yourself and accomplish the integration of your personality. Remember, you don’t need to be perfect just to feel fulfilled and to accept yourself.

 

“So prepare to focus inside, don’t be afraid, trust in your inner knowledge. Close your eyes, breathe deeply and try to imagine yourself in the future. Picture yourself eight years ahead: You have already finished your studies and you are working now. Where are you? What are you doing? Are you alone? How do you visualize yourself? Take a while; just relax . . . Pay attention inwardly, to your body, perhaps to your stomach or chest. While you visualize yourself working, focus in the center of your body and ask: "How do I feel this situation in my body?”

 

Can you get a word, a phrase or an image that comes from the felt sense itself? Keep the quality of the felt sense till a word, a phrase or an image fits it just right.

 

“Go back and forth between the felt sense and the word (phrase or image). Check if they match each other. 

 

“Let the felt sense change and if it does, look for another word or picture, until they feel just right, capturing the quality of the felt sense. “Return your attention to your body and freshly find the felt sense again. Then ask it again and confirm if this word is all right for you.

“Once the process has finished, thank your body for the information given.”

 

I tell the students they can follow these steps with a partner or in a group. With a partner, I remind them to always keep in mind that the person in front of them is unique and has their own beliefs, purposes or projects. Partners should not give advice, make judgments or comments. They may repeat something just to check, such as: "I think you said ...” 

 

“If you work with a partner in this positive way and open manner, you can experience your true self with the riches that exist within you. Your mask will come off, you will live in a deeply satisfying way and you will be able to truly express yourself.”

 

 

Step 5: Feeling, thinking and now acting … role-play session.

 

Next I invite the student into a role play. “It is very helpful to act out with a partner, as if you were a professional. This exercise will help you to realize whether you can see yourself in the new role, whether you have enough information about the career, how you feel in that new situation, what internal barriers and developmental needs you have.

 

“Another advantage of a role play is that you can think about what hinders you from getting what you want out of your working life or what attitudes, opinions, beliefs or behavior patterns keep you away from experiencing success and satisfaction.

 

“For example, act in a role play as if you already were (for example) the architect that you wish to become. Your partner would be your client. Before that, it is essential to focus inside yourself to check your feelings and your body signals, asking: ‘How do I feel this role play in my body?’ Remember that you need to focus on the center of your body, letting a word, a phrase or an image come up from the felt sense itself and keeping the quality of the felt sense until something matches just right.

 

“Keep in mind that decisions always involve different aspects of yourself, such as a part of you that enjoys designing and would like you to become an architect but another part of you that is scared about that new role in your life. 

 

“Focusing will help you to listen deeply to each part, so that you do not become identified with any one of them without considering all your other parts. When you recognize each part or aspect of the inner drama, it will make a big difference to your perspective and this awareness will bring with it a contribution to your wholeness. 

 

“Finally, remember that decisions and choices are always with you. Obviously, you would like to make decisions that respect your own inner needs and the outer reality at the same time. Remember that in this balancing act, Focusing could be an important ally, giving you access to a deep level of knowledge, leading to an inner transformation that you can immediately feel.”

 

 

Example: Melissa’s choice

 

Melissa was an eighteen year old teenager. She wanted to make the right decision; she was concerned about finding a career and a job that really suited her. She needed to find out the best alternative for her.

 

Melissa and I followed Step 1, so that she could have a better knowledge of herself. She reviewed her personal past, main interests, skills and values and she discovered that at that moment of her life, she would like to be a nurse or a nutritionist. 

Then she got ready to follow Step 2 in order to focus into her heart and her body wisdom.

 

I asked her to sit down and relax, and I suggested that she close her eyes and imagine that she was walking along a corridor where there were two doors. I asked her to choose one of them and to open that door. At that moment I told her to visualize herself being a nurse or a nutritionist. She preferred to visualize being a nurse first; she sat for a while and asked herself: “How does it feel in my body, being a nurse?” 

 

I suggested that she focus with the sense within her body and let the answers come slowly from this sensing. Then I asked her to check if she could get a word or an image symbolizing or reflecting that sense. Melissa said that “boring” was the word which had come out from that sense. When I asked Melissa if she could sense anything else, she replied that she could not, so I asked her to confirm that the word “boring” was right for her.

 

When I suggested that Melissa keep this sensing so as to experience how the bored part of herself felt, she replied that it felt monotonous and rundown. She could also feel it in her chest. I invited her to check if she had another word symbolizing that sensing. Melissa answered that “bored to tears” was the expression and then she checked that these words matched with her felt sense.

 

She thanked her body for this information and she left this option aside. Then I asked her to go into the other room and visualize being a nutritionist. After a long pause I asked her how she felt it in her body.

 

She felt a vibration and lightness in the center of her body, especially in her chest. Then she checked that the world “happiness” was right to describe this sensing. She stayed with this felt sense and the word “completed” appeared. Melissa remained there and welcomed that felt sense and thanked her body for this information. After exploring her feelings and listening to her body wisdom, she was able to talk about them in a more relaxed way.

In Step 3, Melissa evaluated written materials about university options, concerning both careers and talked with people who worked in them. Then we worked on that, asking how she felt this information in her body.

 

After that, she came back and we moved on to Step 4: “Projecting towards the future.” I suggested that Melissa relax and pay attention to her body again. I asked her to close her eyes, breathe deeply and try to imagine herself in the future, to picture herself eight years ahead, imagining that she had finished her studies and was working. Then I asked her to visualize herself: Where was she? What was she doing? Was she alone? …

 

After a while she saw herself with a pinafore, working with people, preparing diets, helping with a nutritional program in her future institute…

I recommended her to take a few minutes and to pay attention inwardly, to her body. Then while she was visualizing herself working, to focus in the center of her body, asking herself: "How do I feel this situation in my body?” She told me that she felt “fresh air” in her chest and a bit of pressure in the stomach. I asked her to describe the fresh air in her chest and she said that it was “light, bright and comfortable.” I asked her if she could get a word, a phrase or an image coming from the felt sense. She remained there and told me that “certainty” and “peacefulness” were right.

 

I invited Melissa to go back and forth between the felt sense and the word, checking if they matched each other and to welcome whatever came up. I also asked Melissa about the other part of herself, the pressure in her stomach. She told me that it was “dark” and “unknown.” I asked her if she had a word to symbolize that sensing. Melissa answered that a “bit of anxiety” was the phrase that fitted that sense.

 

Finally I asked if she could relate those feelings with her life and she told me that a part of herself was sure about the decision but another part was anxious about the new stage that was about to begin. I asked Melissa if welcoming and staying with those parts of herself was all right. She was positive about it and thanked her body for the information just given.

 

Afterwards, we went on with Step 5. We did a role play where Melissa was the nutritionist and I was her client. Then we shared how she had felt being a nutritionist. She said that she had enjoyed it and had experienced “joy, freedom, and contribution.”

 

Melissa’s celebration:

Gradually Melissa realized that experiencing is a friendly resource, not a frightening enemy. She developed more trust in the process within herself, she dared to get in contact with her own feelings, live by values which she discovered within, and express herself in her own unique ways.

 

The following year she began University. She was very happy with her own decision and she had the inner sensation that she was on the right path, all these made her feel free and connected with the passion for living and feeling alive. 

Claves para comenzar la universidad con el pie derecho .

Revista Almenara y Revista Provocación.

Año 2008.

 

bLa universidad puede ser una experiencia agradable o tediosa; eso depende en gran parte de vos. Por eso es importante que aclares algunos conceptos y que tengas presente ciertas sugerencias para comenzar bien orientado y con toda tu energía, esta nueva etapa de tu vida.Para elegir bien tu profesión, es clave que tengás en cuenta que junto con la carrera estás eligiendo un proyecto de vida y definiendo el lugar en el mundo que vas a ocupar. Por tal razón esta elección requiere que te prepares y para eso necesitás tiempo, silencio y reflexión interior.Para elegir el futuro profesional, una guía de carreras no alcanza. Tampoco realizar solamente un test determinado. El camino necesario es tu búsqueda interior, recorriendo tu historia personal, tus intereses, tus aptitudes, tus valores y posibilidades; para luego contrastarlos con la oferta educativa y el horizonte laboral en donde vivís.En este proceso de búsqueda personal te recomiendo que sigas los siguientes pasos ya que primero es fundamental que te planteés quién sos, cuál es tu vocación y recién después, a dónde te dirigís y qué querés hacer.

 

El Primer paso es reflexionar sobre tu propia identidad y tu verdadera vocación 

 

La vocación es un llamado del alma, un llamado interior a ser cada vez más uno mismo y a dedicar la vida a algo. Es como una energía que te anima a avanzar, como una fuerza que te hace soñar despierto, como un motor que te impulsa a desarrollarte y es también como un anhelo del alma.

Esa vocación o impulso del alma, está relacionado con lo que te interesa, con tus habilidades y con tus potencialidades.

Por eso el desarrollo de la vocación, es más que el despliegue de una profesión, es el despliegue de ese ser único y excepcional que estás llamado a ser. La profesión adecuada es uno de los medios o herramientas más importantes que te posibilitarán tu despliegue personal.

La vocación tiene un componente personal, que tiene que ver con el desarrollo, la plenificación y realización personal. Este llamado del alma se descubre en el silencio de la reflexión y en la pregunta fundamental acerca de quién sos vos.  Es necesario aquietar las aguas del río, parar y mirarse, para poder ver el fondo y descubrir la perla que yace en el interior.

Para saber que hacer en tu vida, es fundamental basar la elección en tu propia identidad, en tus características personales. Teniendo en cuenta tus dones y tus debilidades. Algunas personas cuando piensan quienes son, tienden  a pensar “soy el hijo de fulanito, voy al colegio tal o juego en tal club…”, sin embargo es importante que tomes conciencia que estos son solo roles que desempeñás en la vida.

Cuando hablo de descubrir la propia identidad me refiero a aquello que te hace único y diferente a los demás.

Por eso es clave que recuerdes tu historia de vida, revisando tus intereses, tus aptitudes y tus valores personales.

 

Reflexioná acerca de:

  • Tus intereses: ¿Qué es lo que te gusta, lo que te da satisfacción, lo que te enciende y hace que ciertas actividades se te pasen volando porque las disfrutás a pleno?

  • Tus aptitudes: ¿Cuáles son tus habilidades, tus destrezas, tus capacidades, tus talentos, es decir las cosas que te salen con facilidad?

  • Tus valores: ¿Qué es realmente importante y significativo para vos, aquello que es la luz que te guía en tu actuar?

 

Es importante entonces, que busqués una ocupación en donde te puedas sentir como pez en el agua, o sea en donde no sientas que vas en contra de tu propia corriente de energía vital. Tené en cuenta que cuando elegís estudiar algo, no solo estás eligiendo una profesión u oficio, sino también un estilo de vida.

Además la vocación auténtica tiene un componente comunitario, es decir una dimensión social, una misión respecto a los demás, un aporte personal y único a la sociedad.

Por eso además de  preguntarte en que profesión podrías desplegar mejor tus intereses, aptitudes y valores, sería importante que te cuestiones acerca de qué aporte te gustaría hacer con tu trabajo, a la sociedad.

 

El segundo paso a seguir es la búsqueda  y el análisis de la información externa, es decir de las opciones de carreras y universidades que te ofrece el mercado educativo actual

Este es el momento de salir de tu mundo y abrirte al mundo, de evaluar las alternativas que te ofrece la sociedad, de decidir cómo comenzar a escribir tu propia historia.

Es el momento para investigar la realidad del mercado educativo, de  revisar las carreras, sus materias y las diferentes opciones y orientaciones que te brindan las Universidades.

También es el tiempo de analizar el mundo laboral, profundizando el desarrollo de las profesiones y descubriendo los escenarios laborales acordes a tus intereses personales.

Para tomar una decisión acertada es importante hablar con estudiantes y profesionales que ejerzan las carreras que pensás como elecciones viables para vos, para que puedas tener diferentes versiones de la realidad educacional y laboral.

  También es fundamental entrar en la página Web de la Institución educativa y visitar personalmente la Universidad, percibir el clima, recorrer los pasillos y en lo posible dirigirte al servicio de admisión, en donde seguramente te explicarán las características del establecimiento educativo.

Recordá que para llegar a la certeza, hay que pasar por la duda. Sos el protagonista de esta gran elección, una de tus primeras y grandes elecciones. La certeza llegará con el tiempo y con la dedicación de tu búsqueda, que te ayudará a ampliar la visión de la realidad, logrando una elección que parta de tu discernimiento personal, es decir una decisión auténtica y madura.

 

El tercer paso es clarificar tus metas, tu proyecto de vida o tu ideal personal. “La vocación es lo que da sentido a la vida”

Tres señores, sentados a la mesa de una taberna, descansan de su jornada de trabajo.

El tabernero pregunta al primero qué hace en la vida. Y este le responde: “Tallo piedras para ganarme el pan”.

Pregunta lo mismo al segundo,  este le dice: “Tallo piedras para levantar un muro”.

El tercero, sin aguardar siquiera la pregunta del tabernero, se apresura a declarar con orgullo: “Yo estoy construyendo una catedral”

 

Tener claro la meta, te cambia el recorrido. Una cosa es caminar como un vagabundo, que no sabe a donde se dirige y otra muy distinta dirigirse,  como un peregrino hacia una meta y un ideal de vida, como aquella persona del cuento que tenía claro que su proyecto de vida estaba relacionado con construir una catedral.

Como te sugerí anteriormente, comenzá clarificando quién sos y cuál es tu ideal personal, tu anhelo del alma, tu proyecto de vida y cuál es el aporte que te gustaría ofrecer a la comunidad, tu misión de vida.

Mantené tu proyecto de vida, las actividades que te imaginás desarrollando en el futuro y tu deseo más profundo como tu objetivo, tu norte o tu meta.  Además recordá que la carrera universitaria es un medio, una herramienta que te va a permitir desplegar tu proyecto laboral.

Cada materia es como un ladrillo que colocas. Si tu mirada queda limitada a una materia, que tal vez no disfrutás, o que quizá te resulte difícil, podés llegar a bajar los brazos.

Si tu mirada está puesta en tu ideal personal, en tu proyecto de vida, el esfuerzo va a tener un sentido. Tené en cuenta que elegir es armar un plan a futuro.

Recordá que la vocación del hombre en un sentido amplio se puede desarrollar en todos los ámbitos de la vida, el laboral es uno de ellos. El sentido de lo que hagas también es importante clarificarlo cuando seas un profesional. Elegir una carrera es, diseñar tu propio futuro. El profesional no solo hace o desarrolla un trabajo o profesión, sino que además sabe para qué, le encuentra un sentido y una aplicación social.

Querer ser médico, maestro o abogado, no es sentir una vocación, sino querer dedicarse a curar, enseñar, transmitir ideas, sentimientos y valores, hacer justicia o defender.

 

El cuarto paso a seguir para transitar exitosamente la universidad es comprometerte y estudiar. Recordá que “En el único lugar en donde el éxito está antes que el trabajo es en el diccionario”

Vos podes encarar los estudios universitarios de forma distinta al secundario. Esta elección no la hacen tus padres, la haces vos mismo, para vos y para tu beneficio personal.

No te preocupes si al principio te cuesta: les pasa a la mayoría, con el paso del tiempo te vas a ir acostumbrando al ritmo universitario.

Te recomiendo que te esfuerces desde el principio, con la mente puesta en lo que te proponés. Recordá que el esfuerzo con un sentido, te va a fortalecer y te va a  ayudar a crecer y a ser cada vez más autónomo.

Confiá en que la etapa universitaria te ayudará a desarrollar destrezas que van más allá de los contenidos curriculares. Si en alguna materia no te va bien, recordá que de las “caídas” podes realizar grandes aprendizajes. Cuando algo no sale como esperabas, tené presente que podés aprender mucho de esa situación crítica y de hecho salir fortalecido.

Todo ese contexto universitario, que requiere esfuerzo, constancia, apertura al cambio y capacidad de aprendizaje te va a ayudar a desarrollar las cualidades requeridas hoy en el ámbito laboral.

 

La universidad es el espacio ideal para desarrollar cualidades tales como flexibilidad, proactividad, perseverancia, capacidad de aprender, adaptabilidad a las situaciones de cambio, tolerancia a la frustración y creatividad, que son herramientas poderosas para el éxito profesional.

En resumen, la clave para empezar con el pie derecho la universidad, consiste en ser consciente de quién sos, descubriéndote y reconociendo tus dones y debilidades; buscar y analizar las opciones  del mercado educacional y laboral adecuadas para vos. No perder nunca de vista cual es tu proyecto de vida y esforzarte por alcanzarlo, desplegando así a ese ser único e irrepetible que sos y dejando tu huella en la  sociedad.

 

 

Buscar trabajo en la nueva realidad laboral.

Hábitos de estudio, claves para el éxito en la Universidad.

Revista Provocación.

Año 2008.

Por  Cecilia Montesano Rebón de Crouzel

 

 

El gran desarrollo tecnológico de los últimos tiempos ha dejado una huella profunda en las sociedades modernas y está teniendo consecuencias significativas para la organización del trabajo y la producción.  La comunicación y el acceso a la información son uno de los grandes cambios. Nos encontramos con una nueva sociedad globalizada, interconectada, que genera y comparte información. Junto con la tecnología, las disciplinas también van evolucionando. Por eso se vuelve imprescindible saber aprender y estar abierto al cambio y a la educación permanente.

En este nuevo contexto, los puestos de trabajo comienzan a ser diferentes dentro de las organizaciones, el trabajo se está volviendo más flexible. Los sistemas electrónicos de información penetran en el mercado laboral y forman redes integradoras. Surgen nuevas estructuras de organización y el personal adquiere una mayor independencia: de hecho, muchas veces hasta pueden decidir con mayor libertad el horario y el lugar de trabajo.

 

Las compañías más innovadoras están transformando la forma en la que trabajan los empleados. Se está cambiando de la tradicional división del trabajo en funciones específicas hacia el trabajo basado en equipos y proyectos. Si bien cada uno tiene su lugar en el organigrama, en la práctica, según se vayan dando las circunstancias y según las capacidades personales, se va convocando a cada uno en una tarea determinada. Es por eso importante tener en cuenta que ya no se espera que el personal desempeñe funciones limitadas y especificas en un puesto de trabajo.

En esta nueva era laboral es fundamental pensar en los ámbitos de trabajo en donde uno puede aportar algo, en donde se pueden crear nuevos proyectos, vinculándose con equipos multifuncionales.

 

Entonces, para tener éxito en la búsqueda de trabajo en el mundo de hoy, hay que tener presente que es fundamental estar abierto a la transformación y a la educación permanente, ser muy flexibles y aceptar que el progreso en el mundo laboral puede implicar aceptar cambios de ocupaciones, de puestos de trabajo, tareas en equipo, que muchas veces son resultado del ritmo vertiginoso propio de la sociedad actual.

 

Frente a esta nueva realidad laboral seguramente te preguntarás ¿Cómo me preparo para la búsqueda de trabajo?

 

Es importante establecer un cuidadoso plan de acción a fin de prepararte para afrontar la búsqueda laboral, informándote acerca de la realidad laboral y desplegando todos los recursos necesarios y disponibles.

 

Una estrategia de búsqueda laboral eficiente requiere información y el fijarse objetivos claros y planificar

de manera realista un plan de acción para alcanzarlos.

 

Por lo tanto, antes de salir a buscar trabajo es fundamental que te prepares y definas tu objetivo laboral.  Qué tipo de trabajo te interesa; cuáles son tus  aspiraciones e inclinaciones; qué carga horaria preferís; qué trabajo podés buscar de acuerdo a tu experiencia, si te interesa priorizar la remuneración o si buscas un trabajo que te permita un crecimiento personal. Esto es fundamental para saber adonde apuntar.

 

 

Teniendo en cuenta las características del ámbito laboral actual es importante que te capacites permanentemente y que comiences

a generar canales fluidos con el mercado laboral en el que querés desenvolverte. Tené presente que el título es una herramienta necesaria

para una buena salida laboral, pero no es suficiente.

 Recordá que vivimos en un contexto en constante transformación y permanente cambio. La nueva realidad laboral hace que las empresas

demanden jóvenes graduados, dispuestos al aprendizaje permanente y a desempeñarse en contextos cambiantes e inciertos.

 

Antes se pensaba en una profesión para toda la vida, hoy se estima que una persona va a cambiar su actividad ocupacional al menos cinco veces desde que sale del secundario. Una cosa es la vocación que tiene que ver con un llamado a desplegar las potencialidades y otra cosa son las ocupaciones que pueden ser sustituidas en los recorridos por los distintos ámbitos ocupacionales.

 

La carrera que estudies va a ser el punto de partida, a partir del cual te podrás insertar en el mundo ocupacional para seguir recorriendo nuevos campos de interés o áreas vocacionales y ocupacionales.

Hoy en día para un mismo puesto de trabajo se solicitan un Administrador de Empresas, un Lic. En Recursos Humanos o tal vez un Ingeniero Industrial. La flexibilidad en el área laboral que caracteriza estos días, te va a ir dando la oportunidad de ir descubriendo nuevos caminos para desplegar tu vocación e incluso seguramente vas a ir descubriendo nuevas habilidades o intereses que te permitirán desplazarte de un lugar a otro y desarrollarte en el área laboral elegida por vos.

 

En esta nueva realidad laboral no son los más aptos ni los más inteligentes los que sobresalen, sino los que se adaptan mejor a los cambios.

En las empresas de hoy cada vez más se valoran actitudes y cualidades personales, tales como el espíritu constructivo y de servicio, el respeto, la capacidad para identificar y resolver problemas, la aptitud para trabajar en equipo, la iniciativa, la autoexigencia y por sobre todas ellas, la honestidad. En dicho sentido, se valoran especialmente las siguientes destrezas y aptitudes:

 

 

PERFIL PROFESIONAL BUSCADO

 

  • HONESTIDAD

  • PROACTIVIDAD

  • FLEXIBILIDAD

  • EMPATÍA

  • CAPACIDAD DE TRABAJAR EN EQUIPO Y DE COMUNICARSE

  • CREATIVIDAD E INNOVACIÓN

  • AUTOCRÍTICA Y AUTOANÁLISIS

  • RESPUESTAS PRÁCTICAS, NO ACADÉMICAS

  • CAPACIDAD DE LIDERAZGO

  • VISIÓN GLOBAL DE LA SITUACIÓN

  • DISPOSICIÓN PARA LA TOMA DE DESICIONES

  • PERSEVERANCIA

  • RESPONSABILIDAD

  • MANEJO DE TECNOLOGÍA E IDIOMAS

 

 

En el mundo laboral hoy, es fundamental que promuevas tu desarrollo personal, para poder dar sentido a tu trabajo y así dejar tu sello personal y único en aquello que elijas realizar.

 

¿Con qué recursos cuento para la búsqueda laboral?

 

Buscar trabajo es una actividad que merece considerar todos los recursos que tenés a tu alcance:

 

La red de contactos informal y formal.

Red Informal: Lo ideal es dirigirte especialmente a los amigos de tus padres y a los padres de tus amigos. También estar atentos en las reuniones sociales.

Red Formal: Tiene que ver con la participación de asociaciones de alumnos, de profesionales, en comunidades, ligas deportivas, etc.

Lo ideal es formar parte activa de diferentes grupos para poder incrementar así la red personal de contactos y continuar desarrollando vínculos personales ya que la interacción interpersonal, más allá de posibilitar contactos para una salida laboral, te enriquece con las experiencias de los otros, tanto en la vida personal como en la labor diaria.

 

Las pasantías

Consisten en un acuerdo entre una compañía y una institución educativa, por el cual los estudiantes de los últimos años o los recién graduados, acceden a prácticas laborales durante un tiempo determinado. Si bien la mayoría de las empresas no abonan una remuneración al pasante, generalmente le reconocen viáticos y alguno de los beneficios que gozan sus empleados estables, como comedor.

Las universidades realizan una preselección de acuerdo a los antecedentes académicos y conocimientos adquiridos en función del perfil del puesto, presentando los mismos a las empresas, quienes realizan la selección final. Además algunas universidades tienen como obligatoria la realización de pasantías por una cantidad de horas determinada para poder recibirse.

Entre los aspectos más positivos de este sistema, los analistas coinciden en señalar la experiencia y capacitación que proporcionan, así como la posibilidad de aplicar conocimientos teóricos adquiridos en la universidad y conectarse con gente que hace lo mismo, lo que puede ser una fuente adicional de oportunidades.

 

El trabajo voluntario

En este caso no es habitual recibir remuneración o viáticos. La mayoría de las Universidades tienen acuerdos de voluntariado con diferentes fundaciones, asociaciones de bien público u organizaciones de Estado, que también te permitirán capacitarte, adquirir experiencia o realizar trabajos de investigación que enriquecerán tu CV, además de generar contactos y referencias.

 

La búsqueda por Internet

Para buscar un puesto de trabajo hoy no necesitás ir de empresa en empresa. Existen nuevas estrategias y criterios de búsqueda en internet que hacen que la investigación sea más rápida. Por eso mantené la información actualizada en los websites de empleos y visitálos recurrentemente, para actualizar tus datos o para acceder a nuevas convocatorias. Podés  también enviar tu CV por este medio.

Asimismo la web, te servirá para enterarte cuales son las asociaciones, grupos de interés o cámaras que se dedican al campo de tu interés.

Asimismo, mira Publicaciones, Avisos clasificados, bolsas de trabajo que ofrecen  muchas instituciones.

 

 

Conseguí la primera entrevista de trabajo ¿Qué hago?

 

La entrevista de trabajo: es un momento central en el proceso de selección de personal, ya que se  encuentran  el postulante y el selector.

Para el empleador la entrevista le permite conocer personalmente al postulante y profundizar acerca de su personalidad, intereses, habilidades, antecedentes, proyectos, etc.

 Es posible e importante preparar la entrevista,  reflexionando y analizando  tu perfil laboral. Del mismo modo, sería positivo que prepares el discurso, pensándolo, escribiéndolo e incluso practicándolo para tener así más claro que te gustaría decir.

Es fundamental tener en cuenta tu marketing personal. Tu imagen vende, no la descuides. Tu vocabulario, tu tono de vos y tu lenguaje corporal, son el punto de evaluación externa más dominante para la toma de decisión.

Tené presente que, si aún no tenés experiencia de trabajo y por lo tanto, no te podes explayar sobre tus logros laborales,  podés exponer con claridad tus capacidades y las áreas en las que te gustaría desarrollarte. Clarificá tus debilidades y tus fortalezas. Recordá que hoy en día se requiere en el mercado laboral personas con multihabilidad laboral y un buen nivel de experticia en diversos campos.

Además visitá el sitio Web de la compañía, para interiorizarte acerca de las características de la organización, a qué se dedica, cuáles son sus productos, cómo está posicionada, ya que te puede permitir hacer algún comentario que te diferencie del resto de los postulantes.

La recomendación: Se siempre auténtico, demostrá interés en el puesto, llegá puntual, transmití una actitud positiva y confiá en vos mismo.

Por último, te sugiero concurrir con una copia del CV presentado en forma prolija en una carpeta.

 

¿Preparo una carta de presentación para acompañar mi CV?

Cuando envías tu currículum respondiendo a un pedido concreto de trabajo, conviene acompañarlo con una carta presentándote, explicando por qué respondés a la búsqueda y solicitando una entrevista. Es importante que la escribas a mano, si así lo piden.

 

 

Finalmente, prepará un cuidadoso plan de acción para tu búsqueda laboral y tené presente que el contexto universitario, que requiere esfuerzo, constancia, apertura al cambio y capacidad de aprendizaje te va a ayudar a desarrollar las cualidades requeridas hoy en el ámbito laboral.

La universidad es el espacio ideal para desarrollar cualidades tales como flexibilidad, proactividad, perseverancia, capacidad de aprender, adaptabilidad a las situaciones de cambio, tolerancia a la frustración y creatividad, que son herramientas poderosas para el éxito profesional.

 

 

El Focusing, camino para el encuentro con mi verdadero yo.

 

Revista Almenara.

Año 2008.

 

 

Nos encontramos inmersos en un mundo con mucho ruido. Estamos hiperestimulados, con mensajes cada vez más contradictorios. Estos estímulos exteriores nos seducen y hacen que muchas veces nos perdamos a nosotros mismos, que no podamos escuchar la voz que nos habla desde nuestro interior, ni que nos demos cuenta de los signos que en nuestra vida nos muestran el mejor camino para nuestro despliegue personal.

Esos mensajes discordantes nos invitan a adoptar caretas para ser aceptados y concordar con la moda, abandonando nuestra verdadera forma de ser, de sentir y pensar.

 

¿Es posible en un mundo que nos invita cada vez más a ser otra persona, tener un proceso por el cual logremos ser nosotros mismos, dejando de lado las máscaras, las falsedades y a ese “yo postizo” que tantas veces desarrollamos para ser aceptados, pero que no nos deja ser fieles a nosotros mismos?

 

Creo que es posible. Pero para ello es necesario buscar espacios de silencio para encontrarnos con nuestro yo verdadero, para escuchar nuestra verdadera voz. Es primordial aquietar las aguas del lago, para ver la perla que todos tenemos en el fondo del alma.

Una de los caminos que favorece el encuentro con uno mismo y que ayuda a escuchar nuestra voz interior es el Focusing.

 

El Focusing es un proceso de autoconocimiento y de escucha interna centrada en el cuerpo. Tiene que ver con poner nuestro foco en nuestro interior. Está relacionado con notar como nos sentimos y luego, con escuchar como nuestro interior se expresa a través de nuestro cuerpo en una forma suave y comprensiva. Se trata de escuchar el mensaje que nuestro Ser interior nos expresa en nuestro propio cuerpo.

El Focusing es un acceso directo a los sentimientos y a la sabiduría del cuerpo. Es un proceso, cuyos pasos,  nos pueden ayudar a darnos cuenta, a conectarnos con lo que está sucediendo en nuestro interior, a tomar decisiones y a tomar contacto con el propósito de nuestra vida.

 

¿Cómo es el proceso de Focusing?

 

El Focusing es un proceso que se puede realizar de a dos, en grupos o con uno mismo. Podemos contactarnos con emociones o sentimientos desde una sensación corporal. Esta sensación corporal, que llamamos Sensación Sentida, nos muestra como sentimos una situación particular de nuestra vida.

Para poder comprender qué es una sensación sentida, pensemos en alguien o algo que nos haya herido o en una persona a la que queremos mucho y luego centremos nuestra atención en lo que nos pasa en el cuerpo. La sensación corporal al principio puede ser vaga, poco clara y difusa. De a poco se va clarificando. Generalmente se manifiesta en la zona de garganta, pecho, estómago y abdomen. Esas sensaciones nos muestran cómo nos sentimos frente a una situación de vida.

Esa sensación sentida se presenta como un "algo" o una imagen, posee cualidades emocionales que al ser reconocidas pueden conducirnos al crecimiento personal.

Lo importante es mantener una actitud contenedora, amorosa, que acepta incondicionalmente lo que aparece en nuestro interior, haciendo posible el milagro de animarnos a entrar en los territorios de vulnerabilidad, simplemente permaneciendo, estando y acompañando a esas partes nuestras que no han sido escuchadas, aceptadas,  ni tenidas en cuenta.

La pausa y un ámbito de confianza, de aceptación incondicional, son fundamentales para favorecer la escucha corporal interna y para que la sensación sea escuchada con ternura y respeto, permitiéndole abrirse y develarnos su mensaje implícito. Nuestra escucha o foco, se dirige en un espacio sin amenaza hacia algo no conceptualizado de nuestra experiencia, para que pueda manifestarse, nombrarse, desplegarse y tomar forma.

La empatía, la comprensión, el respeto, el amor hacia todo lo que surge en nuestro interior es el fundamento del cambio. Podemos “dialogar” con nuestras sensaciones sentidas, con cada una de nuestras partes, ya que al no estar en un ámbito de amenaza, pueden aparecer y mostrarse.

Desde la tradición racionalista occidental “explicar e interpretar razonando”, era lo que producía el cambio.

Sin embargo, el cambio va más allá de una mejor versión y explicación. Todos tenemos un recurso interno para el cambio: El resonar con el cuerpo, lo que se manifiesta en nuestro interior frente a una situación de vida, la sensación sentida.

Al aceptar nuestra humanidad, recibiendo nuestras fortalezas y debilidades desde la sensación corporal, nos encaminamos a la integración, trascendiendo así  la fragmentación y el determinismo.

Al ir integrando nuestras diferentes partes, poco a poco iremos conociéndonos más, aceptándonos más, queriéndonos más y seguramente esto repercutirá en la relación con los otros, ya que iremos comprendiendo mejor a los demás al descubrir que mucho de lo que nos molesta de los otros, también lo tenemos en nosotros mismos.

Iremos conduciéndonos así, por el camino del autoconocimiento, dejando de lado el hechizo de los modelos impuestos, para reencontrarnos  con nuestro verdadero ser.

 

 

Lo que sucede en la profundidad de nuestro ser es digno de todo nuestro amor

 

La sabiduría del cuerpo

 

Nuestro cuerpo nos muestra el camino, el problema es que nos hemos olvidado de ello. El cuerpo conoce cómo vivimos, lo que necesitamos para ser más nosotros mismos, nuestros valores, creencias, lo que nos hace daño emocionalmente y cómo sanarnos. Nuestro cuerpo nos va señalando cuál es el siguiente paso que nos conducirá hacia una vida más satisfactoria y valiosa.

Todos nacemos con la habilidad de saber lo que sentimos en todo momento. Sin embargo, las experiencias de alienación y dolor en nuestra niñez, junto con los mandatos sociales (como “no podes estar celoso” o “no sientas enojo hacia tu amiguito”), han hecho que perdiéramos la confianza en nuestros cuerpos y en nuestros sentimientos más profundos.

Además, muchas veces nuestra cultura nos induce a buscar objetivos inalcanzables, (seamos madres perfectas, tengamos un cuerpo bello, tengamos éxito en nuestro trabajo, etc.)

Este modelo, que generalmente perseguimos para lograr aceptación, esas metas tantas veces inaccesibles que nos propone la sociedad y que conciente o inconscientemente buscamos, son causa de nuestra angustia e insatisfacción.

 

Así vamos desarrollando un conjunto de creencias que funcionan como filtros por medio de los cuales percibimos la realidad.

Cada vez que negamos nuestra verdad interior con el fin de adaptarnos, programamos en nuestra mente la creencia de que el mundo no es un lugar seguro para mostrarnos como somos verdaderamente. Colocamos un filtro, desarrollamos un sistema de defensas para proteger a nuestro niño interior.

Poco a poco vamos desarrollando innumerables máscaras, moviéndonos cada vez más lejos de nuestro verdadero ser.

 

Muchas veces pensamos que si dejamos que lo que sentimos se exprese, estos sentimientos crecerán o se descontrolaran, pero el caso es el opuesto.

Si les permitimos existir, reconociéndolos, podemos tomar contacto con alguna parte nuestra y conducirnos al reconocimiento y aceptación.

 

Sentir enojo o reconocer las ganas de hacer algo no significa que lo vayamos a hacer. Todo lo contrario, reconocer, recibir, sostener y permanecer con lo que estamos sintiendo, seguramente nos ayudará a no actuar impulsivamente y a poder elegir de qué manera queremos conducirnos.

 

“Aquello que es rechazado y no es sentido, permanece igual o crece aún más. Al sentirlo, cambia. La mayor parte de las personas no saben esto. Piensan que al no permitirse sentir lo negativo se vuelven buenos. Al contrario, eso hace que los sentimientos negativos, permanezcan estáticos, iguales años tras años. El sentirlos durante unos minutos en su cuerpo les permite cambiar.

Si hay algo en ti que sea malo, enfermo o poco razonable, déjalo existir interiormente y respira.

Solo así podrá evolucionar y adquirir la forma que necesite” (Ann Weiser Cornell, “El poder del Focusing”) 

 

El focusing nos posibilita hundirnos en nuestro interior y nos habilita a percibirnos o sentirnos como seres humanos únicos y originales, con todo lo que ello implica para nosotros. Seres humanos, no Dioses. Personas de carne y hueso, con historia propia, con debilidades, límites, potencialidades y fortalezas.

 

Para Gendlin, el creador del Focusing “la enfermedad es vivir  en la rutina con valores ajenos, sin haber estado nunca en contacto con la vida que fluye dentro de cada uno, sin haber sentido la complejidad de las propias experiencias, de donde surgen las alternativas”. (1973)

 

 

El reconocimiento interno es la clave de la sabiduría, el tesoro.

 

Por todo ello creo que es posible en un mundo que nos invita cada vez más a ser otra persona, tener un proceso por el cual logremos ser más nosotros mismos, dejando de lado a ese “yo postizo” que tantas veces desarrollamos para ser aceptados.

 

El  Focusing es uno de los recursos que nos permiten establecer una conexión con la sabiduría interior, que nos ayuda a conocer distintas partes nuestras que están escondidas en nuestro corazón. Al reencontrar todas esas partes de nosotros mismos, vamos descubriendo  nuestro  gran tesoro, vamos dejando que nuestro verdadero yo se exprese.

En los procesos de Focusing vamos dándonos cuenta que aceptando nuestra humanidad podemos disfrutar de lo que somos y lo que hacemos, para lanzarnos con confianza a la aventura de vivir,  a la aventura de dejar nuestra huella única e irrepetible en el camino de la humanidad.

 

Mi experiencia con el Focusing y la toma de decisiones

 

Como Orientadora Vocacional, observo que muchos jóvenes eligen su carrera tomando en consideración patrones externos, como lo que está de moda, lo que hacen los amigos, lo que da más ingresos económicos, lo que les agrada a sus padres o el resultado de un test psicológico.

 

Olvidan de esta forma que para tomar determinaciones en la vida es importante buscar las respuestas en el interior de uno mismo. Una batería de tests puede ayudar, pero necesita ser acompañado de un proceso de búsqueda personal. Es decir, que la elección surja de uno mismo.

 

Muchas veces los jóvenes toman la decisión guiados sólo por sus mentes, por el razonamiento lógico. El camino del razonamiento intelectual es necesario, pero no es suficiente. Para toda toma de decisión también necesitamos escuchar a nuestro corazón y a nuestro cuerpo. Precisamos chequear cómo nos sentimos con respecto a cada una de las opciones o caminos a tomar.

 

Las decisiones en la vida que se toman integralmente, teniendo en cuenta nuestra mente, nuestros sentimientos, la sabiduría del cuerpo y nuestro espíritu, son aquellas que honran a la persona en su totalidad, a todo nuestro ser.

 

La idea es que el joven tome una decisión que involucre a todo su ser. Para ello debe elegir analizando las características de su personalidad y las carreras y profesiones que ofrece el medio donde vive, pero también debe focalizarse en su interior para reconocer que sensaciones le surgen cuando se imagina desarrollando las diferentes profesiones a considerar.

 

Observo  que en la toma de decisiones el focusing ayuda a tener en cuenta las diferentes partes de uno mismo.

En la elección vocacional muchas veces aparecen barreras internas (aspectos que traban la elección), como miedo a enfrentar algo desconocido o creencias internas que no dejan llegar a concretar experiencias de éxito y satisfacción personal o necesidades de desarrollo (como la necesidad de realizar actividades creativas, emprendimientos o de investigación) que deben ser tenidas en cuenta para realizar una elección realmente libre.

Poder escuchar a los diferentes aspectos internos, hace que no nos identifiquemos solamente con una de nuestras partes. Por ejemplo que no seamos “todo miedo”, sino que elijamos teniendo en cuenta los diferentes aspectos de nuestro ser.

 

Del mismo modo, cada una de nuestros partes o aspectos personales, por más negativos que parezcan, tienen una cualidad que es muy positivo recuperar. Por ejemplo conectarnos con aquella parte que tiene miedo, puede llevarnos a actuar en forma prudente y reflexiva.

 

Los jóvenes aprenden así que conectarse con ellos  mismos es un recurso fundamental en la vida. Aprenden a confiar en sí mismos, a tomar decisiones, ya no guiados por la moda o el “que dirán” sino elecciones integrales y maduras basándose en los valores que expresan su manera propia de ser en el mundo.

 

Una vez que la persona ha descubierto esta fuente interna, el sujeto ya no puede ser suplantado por alguien o algo distinto, porque percibe

con gran claridad que ningún otro puede conocer mejor la propia vida de uno, así como los pasos de su posterior evolución.

Uno esta abierto a toda clase de aprendizajes, pero la evaluación última siempre procede de adentro”

 

La Espiritualidad y el Focusing

 

Se ha hablado mucho de la importancia del autoconocimiento como camino esencial para el desarrollo personal. Sin embargo, un aspecto asombroso por su sintonía con la actitud humana fundamental para la maduración espiritual, es la aceptación incondicional y la presencia interna, como actitudes básicas para el proceso de Focusing. Esta comprensión, empatía y misericordia desde la cual recibimos lo que aparece en nuestro interior resultan imprescindibles en el proceso de transformación existencial.

 

La presencia contenedora y amorosa hace posible el milagro de animarnos a ponernos en contacto con nuestra fragilidad y sufrimiento. El dolor y sus huellas pueden retomar un sendero de transformación desde el cual la vida puede seguir desplegándose hacia la plenitud.

 

Desde mi experiencia personal, el Focusing me ayuda a dejar de lado la concepción ilusoria de mí ser. Me posibilita encontrarme con mi propia humanidad, con mis cualidades, con mis heridas más profundas, con mis sombras más desafiantes, con mis necesidades, con mis instintos más humanos, desde la mirada del amor y la misericordia. Allí es donde me siento hija de Dios,  me reconozco dependiente y registro la necesidad de la gracia.

Es un proceso que se va dando casi conjuntamente, me voy redescubriendo y cuando mi naturaleza empieza a abrirse a la gracia, la gracia puede empezar a poblar mis zonas inhóspitas.

 

Allí experimento que las heridas del alma precisan primero ser reconocidas y acompañadas por nosotros mismos y luego necesitan de la fuerza del amor de Dios para sanarse.

 

De este modo se va dando en mí un proceso en donde me voy encontrando poco a poco con quién soy, con mis cualidades. Voy dejando de pelear conmigo misma, me voy relacionando con mis luces y con mis sombras y luego llego a un punto en donde siento la necesidad de Dios y de los momentos espirituales, de la oración.  Allí es donde me abro y me entrego a la gracia y me abandono en los brazos del Señor.

No se trata de ideas vacías, reglas huecas religiosas, sino de ejercicios espirituales repletos del amor de Dios.  Se trata de descubrirme, aceptarme y entregarme al amor de Dios. 

 

En una ocasión el Padre Kentenich dijo… “Si lo religioso ha de penetrar de nuevo en el subconsciente, antes hay que aflojar toda una capa interior. En una u otra ocasión se me invitó también allá en (Milwaukee) a que diera ejercicios privados o para sacerdotes. De allí proviene en realidad esta observación: en lugar de ejercicios espirituales, di propiamente pre-ejercicios, es decir, intenté aflojar la vida psíquica subconsciente. “El ordenó amor”, dice el Cantar de los Cantares. ¿Qué quiere decir esta expresión? Aflojar primeramente de nuevo la vida instintiva, traerla a la conciencia. Si eso no se da, no podemos esperar en modo alguno que seamos capaces de hacer ejercicios espirituales…”.

 

La gracia no puede actuar si mi naturaleza humana no es respetada, asumida y aceptada. Se trata entonces de un proceso de crecimiento personal con una doble dirección, hacia la vida psíquica subconsciente y hacia lo alto, hacia la gracia de Dios, logrando que mi vida se llene de Misericordia y Amor.

 

 

“No queremos despojarnos de nuestra naturaleza, ni sacrificar nuestra identidad original…

no es bueno medir a todos con una misma vara, ni convertirnos en la mera imitación o copia de un modelo.

Cada cual ha de forjar un modelo original” (José Kentenich)

 

 

Hábitos de estudio, claves para el éxito en la Universidad.

Revista Provocación.

Año 2008.

 

Vos podes encarar los estudios universitarios de forma distinta al secundario. Esta elección no la hacen tus padres, la haces vos mismo, para vos y para tu beneficio personal.

No te preocupes si al principio te cuesta: le pasa a la mayoría, con el paso del tiempo te vas a ir acostumbrando al ritmo universitario. Además si alguna materia no te gusta o te cuesta, tené presente tu meta, hacia donde vas, tu proyecto de vida y recordá que a medida que trascurre el tiempo te vas a ir metiendo más en tema y entendiendo más cada una de las materias. Además, los contenidos a estudiar seguramente estarán cada vez más relacionados con la profesión que elegiste.

Te recomiendo que te esfuerces desde el principio, con la mente puesta en lo que te propones.  Recordá que el título universitario es una herramienta muy importante, que te va a facilitar el acceso al área laboral. Estudias no sólo para conseguir un trabajo sino para ser mejor persona, mejor ciudadano e insertarte mejor en la sociedad. No olvides que “el fin principal de ir a la Universidad no es simplemente conseguir un buen empleo, sino construir una mente fuerte que aumente la conciencia de uno mismo, la capacidad, la satisfacción y las posibilidades de servicio, lo cual, por cierto, debería servirnos para obtener un empleo mejor” (Sean Covey, “Las seis decisiones más importantes de tu vida”).

 

Tené en cuenta que los hábitos de estudio son el mejor y más potente predictor del éxito académico. Lo que determina el buen desempeño académico es el tiempo que le dediques y el ritmo que le imprimas a tu trabajo.

En la universidad el estilo pedagógico es diferente al colegio. Hay más contenido y niveles de exigencia y en general hay menos control externo. No vas a tener al profesor al lado tuyo revisando tus apuntes o tomándote lecciones o exámenes en forma periódica como en el secundario.

 

Comenzar la universidad va a requerir mejorar tus estrategias de organización del tiempo, tu habilidad para tomar notas, tus técnicas de búsqueda y selección de información. Además tu atención y concentración tendrán que ser más prolongadas.

 

Conocer y entrenarte en hábitos de estudio que potencien y faciliten tu habilidad para aprender, son pasos claves para sacar el máximo provecho y conseguir el mejor rendimiento en tus años de formación académica

 

Por tal razón aquí te propongo algunas estrategias básicas que, con algo de esfuerzo, pueden ayudarte a aprovechar tu tiempo de estudio.

 

1. Prepará un horario personal. Planificá tus actividades y tus horas de estudio semanal en forma realista. Revisalo diariamente.

Tené en cuenta que si un día no cumplís con las horas previstas,  tendrás que recuperarlas al día siguiente. Se eficiente en el uso del tiempo para poder disfrutar del tiempo libre.

2. Utiliza un calendario para registrar actividades, fechas de exámenes y trabajos. Incluí tiempo para dormir, hacer ejercicios físicos y actividades sociales.

 Es importante ya que es difícil aprender estando aturdidos o agotados.

3. Revisá el lugar donde estudias. Que sea un espacio ordenado, bien ventilado, con buena luz, alejado de ruidos que distraigan tu atención y con un asiento cómodo.

4. Tené todos los libros, apuntes y útiles en tu lugar de estudio. (Lápices, resaltadores, etc)

5. Elegí el mejor momento del día para estudiar. Cada uno tiene un momento del día en el que se concentra más. Registrá cuál es el tuyo y en lo posible resérvatelo para estudiar.

6. Buscate un buen grupo de estudio, sobretodo si te cuesta sentarte a estudiar solo.

7. Si no toleras quedarte sentado estudiando, tené en cuenta que podes ir lográndolo paulatinamente. Cuando estudies, no te pares por cualquier motivo. Poco a poco agregá minutos de estudio. Generalmente conviene estudiar por lapsos de cuarenta y cinco minutos. Puede ser menos o más; lo que importa también es que tomes recreos o intervalos para  que te desconectes de lo que sea que estás estudiando y vuelvas al rato. Intercala el estudio con caminatas al aire libre. Funciona y mucho.

(Para que comprendas esta estrategia te cuento con más detalle. Consiste en empezar a estudiar en intervalos cortos de tiempo. De 10 minutos. No más. Luego, según va funcionando, aumenta 5 minutos hasta que llegues a la media hora o cuarenta y cinco minutos seguida de estudio. Tampoco mucho más. En los descansos, de 3,4 ó 5 minutos, hacé algo de tipo físico como subir y bajar un piso; ir a la cocina a tomar un vaso de agua; caminá al aire libre, ejercicios de relajación o de estiramiento. Es decir: 10 minutos de estudio; 3 minutos de ejercicio físico; 10 de estudio; 3 de ejercicio físico; 15 de estudio; 3 de ejercicio físico;... y de a poco le vas agregando más tiempo de estudio.
Los intervalos tan cortos te ayudan a conseguir mantener la concentración al máximo, precisamente por eso, porque son muy cortos. Durante los momentos de ejercicio físico, tu mente repasa, procesa y coloca la información de lo que has estudiando en el intervalo anterior. Además, te sirve para ver si estás yendo en la dirección que querías o si te estás desviando de tu objetivo.)

8. Utilizá las técnicas de estudio en forma inteligente.

 

Te sugiero:

 

  • Una lectura más general, teniendo presente los objetivos y contenidos señalados en el programa de la asignatura. Esto te ayudará a recordar las ideas centrales y más relevantes con las que ir relacionando el resto de la información.

 

  • Lee comprensivamente, no avances si no lo estás entendiendo. Memorizar sin comprender puede confundirte y así los contenidos se olvidan rápidamente.

 

  • Luego, hacé una lectura más profunda y reposada, buscando las ideas principales y a partir de allí tomá notas a medida que lees. Intenta hacer un esquema del material organizando las ideas principales y todos los detalles que se justifican. Organizar las ideas de una manera que tenga sentido para vos, te facilitará recordar los detalles.

 

  • En tus propias palabras, escribí un breve resumen de las ideas centrales o hacé un diagrama (esquemas, mapas conceptuales, etc) con colores, que ilustre las relaciones entre las ideas principales.

 

  • Si conseguís organizar y expresar los contenidos con tus propias palabras, estás realmente aprendiendo y será difícil que olvides esos contenidos.

 

9. Tomá apuntes en clase y revisálos en tu casa; tomate tiempo para tomar buenos apuntes a partir de lo que explica el profesor. Si te cuesta escribir rápido podes grabar y cuando faltes a clase, recordá conseguír los apuntes cuanto antes para no perder el hilo.

Después, te recomiendo que completes esos apuntes con los libros. De esa forma cuando llegue la época de estudiar para los exámenes, vas a tener la tranquilidad de contar con resúmenes completos y que se ajustan a las pautas dadas en clase. Además esto te ayudará a afianzar contenidos y a comprender mejor los diferentes temas.

 

 10. Dividí los trabajos muy extensos o complicados en sub-tareas o etapas más pequeñas y manejables. Esto te permitirá ir avanzando, sin agobiarte con tanto volumen de trabajo.

 

11. Si no entendés una materia, pedí ayuda a un compañero, amigo, profesor de la facu, profesional y si es necesario a un profesor particular. No tengas miedo de hacer el ridículo. Nadie nace sabiendo y nadie sabe todo de todo.

 

 

12. Utilizá un sistema de tarjetas o fichas para las ideas o términos que te resulten difíciles de comprender y/o retener. Te permitirá consultarlas o repasarlas de manera ágil y cómoda.

 

13. En los exámenes, sería positivo que leas con atención las consignas, que pienses detenidamente lo que vas a contestar y como lo vas a hacer, que calcules el tiempo que le vas a dedicar a cada respuesta, para finalmente contestar en forma adecuada, lo que solicita el profesor. Además si te alcanza el tiempo, es recomendable dar una última leída antes de entregar la evaluación.

 

14. En los trabajos especiales, te sugiero que antes de comenzar, realices un esquema con los aspectos más importantes a tratar y en lo posible comentes con el profesor el esquema y desarrollo que planificaste. Asimismo te recomiendo que al buscar la información requerida, no te limites a copiar al pie de la letra lo que lees, ya que tú análisis y conclusión personal seguramente van a ser valorados por el profesor. Cuida la presentación del mismo.

 

15. Potencia tu memoria al máximo. Para estudiar, es importante que estés concentrado: a mayor concentración, mayor capacidad de memoria.

 

  • Si las pantallas distraen tu atención, tratá de buscar un lugar alejado de la computadora y la TV. Apaga tu celular mientras estudias.

 

  • Pedí a tu familia que no te interrumpa sin motivo.

 

  • Dormí por lo menos ocho horas diarias y alimentate correctamente. Además toma agua durante las horas de estudio, ya que facilita la concentración.

 

  • Emplea estrategias para recordar las ideas clave. Genera ejemplos, hacé resúmenes y fichas, subraya textos o apunta tus notas al margen.

 

  • Crea acrónimos para recordar, es decir construir palabras o frases que te ayuden a recordar una serie de conceptos. Por ejemplo, si querés recordar red nacional de ferrocarriles españoles, RENFE es el acrónimo que te ayudará a memorizar.

 

  • Dibujá diagramas de los conceptos. Debes ser capaz de explicar verbalmente el concepto y reproducir el diagrama. Apóyate en imágenes visuales.

 

  • Estudia hasta que seas capaz de definir y explicar el tema con tus propias palabras.

 

Fundamental:

 

  • Pensá en la alegría que vas a tener después de alcanzar tus objetivos.

  • Confiá en todo el potencial que tenés y esforzándote lograrás tus objetivos.

 

 

 

¡Mucha Suerte!

Lic. Cecilia Crouzel

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